martes, 21 de junio de 2011

CARLOS HÉCTOR TREJOS INVITA A UN TINTO

Nos hemos preguntado muchas veces sobre lo que hacen los concursos por los escritores. Es hora de que nos preguntemos que podemos hacer los escritores por los concursos. Muchas cosas pero sobre todo una: participar en ellos. Difundirlos, animar a los colegas, principiantes incluidos, antes y después de sus resoluciones. Más ahora que el sistema los rechaza, depaupera o ralentiza. Encomiablemente el pueblo de Riosucio a través del Encuentro de la Palabra acaba de entregar las BASES DEL VII CONCURSO NACIONAL DE POESÍA CARLOS HECTOR TREJOS REYES http://www.encuentrodelapalabra.com/web/historia/91-edicion-1-concurso-de-poesia.
Adelante, todo auténtico poeta supera las contingencias del éxito o el fracaso, las sabe llamadas del dudoso amor, cantos de sirena. Esto que voy a decir no entraña retórica hueca: las obras existentes sin excepción poseen mérito, ninguna carece de valor. Ajenos a estas certezas mejor detenerse tanto convocantes, sinceros sembradores de esperanza, como convocados. El que vaya a quedar aburrido porque no ganó mejor que deje sus materiales sin desempolvar y tome el juego de Hágase rico en vez de leer El monje que vendió su Ferrari. No escribimos para conseguir fama, reconocimiento o dinero sino para vomitar, transpirar, deponer, el alma. Si viene un concurso a decirnos que le gusta el modo, bienvenido; si no, una sonrisa leve que nos impulse a empuñar la pluma con más fuerza.