miércoles, 19 de febrero de 2014
El día de la locura. Por Flóbert Zapata
Y si se enloquece todo el mundo por un
día.
Y si bajan los ricos donde los pobres y
los abrazan.
Y si las chicas de El Solferino se
ennovian con los chicos de Palermo.
Y si los obispos renuncian a sus
palacios y toman casas sencillas.
Y si la razón comienza a gobernar el
mundo en vez del dinero.
Y si nunca vuelven a darse guerras, ni
siquiera las de la vida cotidiana.
Y si nadie vuelve a mirar a nadie con
los ojos rayados.
Y si cada cual vive como quiere sin
afectar real y negativamente a los otros.
Y si mermamos la velocidad.
Y si el rico cuida las hambres del
pobre y no hay necesidad de cuidar las noches del rico.
Y si se aprueba un bono de desempleo.
Y si reducimos la pobreza extrema a
cero.
Y si ningún colombiano se acuesta con
hambre.
Y si dejamos el escrúpulo y tomamos
café con el distinto.
Y si nos rebelamos a la herencia
europea descuartizadora de cuerpos y freidora de cabezas.
Y si asistimos al último de los minutos
de silencio evitables.
Y si todos accedemos al goce colectivo
del arte.
Y si la lectura copa las mentes.
Y si todos vivimos sabroso.
Y si nadie está triste ni tiene miedo.
Y si llamamos a este día El Día Más
Feliz, El Día de la Locura.
La Carolita, viernes
14/feb/2014
(Foto: Parque de los Enamorados, Manizales)
© Flóbert Zapata, febrero de 2014
jueves, 13 de febrero de 2014
El libro feliz de Carlos Eduardo. Por Flóbert Zapata
Gracias a los archivos no borrados de
la vida, no adulterados, no mutilados, Carlos Eduardo Jaramillo pudo escribir
su colosal Los guerrilleros del novecientos, un registro objetivo de la Guerra
de los Mil Días, libro con el que comprendí cuál es el alma del proceso de paz
que se negocia en La Habana, y que de paso explica la oscuridad de este país y
su reticencia a irse, qué regalote, Leandro, lo necesitaba con urgencia inconsciente,
como una pieza que me faltara. Hay quemadores de archivos, quemadores de
memoria, los que al temerle a la verdad posan
de puros. Al archivo municipal de Filadelfia lo quemaron legalmente hace unos
cuarenta años, y saber que yo estaba joven cuando eso ocurrió, joven e
ignorante, joven y sumiso, educado, según parámetros caldenses. A propósito, ¿cuándo
tienes una educación verdadera? Muy simple, la tienes cuando esa educación responde
a la pregunta Quién eres. Para lo cual
debes saber de dónde vienes, a través de la historia viva y libertina y no de
la historia desecada de fechas y nombres del profesor don Ramiro que todos
tuvimos; para lo cual debes saber hacia dónde te diriges, objetivo que no
conseguirás sin el conocimiento básico de las filosofías occidentales y
orientales. Una y otra vez construye mi mente la imagen de una volqueta trasportando
esos oxidados tesoros de papel, esa deuda no pagada a la esperanza, esos restos
que merecían un templo. Y quedo muy triste, tan triste como cuando conocí la
Guerra de los Mil Días en el libro feliz de Carlos Eduardo.
La Carolita, jueves 13/feb/2014
© Flóbert Zapata, febrero de 2014
viernes, 7 de febrero de 2014
Suaves cadenas. Por Flóbert zapata Arias
Pobre es el que tiene miedo de que las cosas se acaben o se
enfermen porque generan gastos y no hay paz para quien sobrevive con monedas
pero menos la hay para quien convive con el luto. Le pega una palmada a la niña
que le rompió la porcelana de pequeños tigres amarrados a su madre con amorosas
y frágiles cadenitas oxidadas. La tradición debe durar para siempre, un hijo
significa la mayor propiedad, de los cero a los diez años aterrorízalo, entrégalo
a otros para que refinen el terror, haz de él imbécil materia irracional y sin
criterio, exactamente a tu imagen y semejanza.
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Pobre
es el que tiene miedo
de
que las cosas se acaben o se enfermen
porque
generan gastos y no hay paz
para
quien sobrevive con monedas
pero
menos la hay
para
quien convive con el luto.
Le
pega una palmada a la niña
que
le rompió la porcelana
de
pequeños tigres amarrados a su madre
con
amorosas y frágiles cadenitas oxidadas.
La
tradición debe durar para siempre,
un
hijo significa la mayor propiedad,
de
los cero a los diez años aterrorízalo
y
entrégalo a otros para que refinen el terror,
haz
de él imbécil materia irracional y sin criterio,
exactamente
a tu imagen y semejanza.
La Carolita, lunes 3/feb/2014
© Flóbert Zapata, febrero de 2014
martes, 4 de febrero de 2014
Lo que amo. Por Flóbert Zapata
(Foto: Neira)
Lo que amo no me asusta ni en la realidad ni en la alucinación. Lo que amo no me hace temblar cuando soy fuerte ni cuando
soy débil. Lo que amo se une al ejército que ofrenda su vida para erradicar todos los miedos del mundo.
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Lo que amo no me asusta
ni en la realidad
ni en la alucinación.
Lo que amo no me hace
temblar cuando soy fuerte
ni cuando soy débil.
Lo que amo se une al ejército
que ofrenda su vida
para erradicar todos los miedos del
mundo.
La Carolita, martes 4/feb/2014
© Flóbert Zapata, febrero de 2014
domingo, 2 de febrero de 2014
El mundo es la prisión de los tristes. Por Flóbert Zapata
(Foto: Avenida Santander, Manizales)
La
vida es un cadáver flotando en el río.
El
mundo es la prisión de los tristes.
Sólo
la belleza te obliga a decir adiós
y
no quedarte pero generalmente fracasas.
Los bazuqueros portan en el rostro
un
verde que las plantas no reciben.
El
irrisorio avance de la ciencia
no
permite saber qué gargajo estelar nos caerá
para
que empiece el próximo renacimiento.
La Carolita, domingo 2/feb/2014
© Flóbert Zapata, febrero de 2014
Él cree que su forma de vida me sirve. Por Flóbert Zapata
(Foto: Antitaurinos en acción teatral,
Feria de Manizales 2014)
Él cree que su forma de vida me cautiva.
Él cree que su forma de vida me sirve.
Él cree que tengo mucho que aprender de su forma de vida.
Él cree que tengo mucho que aprender de su forma de vida.
Cree que debo imitarlo.
Cree que si me parezco a él lo amo.
Que lo amo más si cometo exactamente sus errores.
Él cree que si me rebelo merezco morir.
La Carolita, viernes 24/ene/2014
© Flóbert Zapata, febrero de 2014
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