lunes, 14 de enero de 2013

TRES ALEGRÍAS. Por Flóbert Zapata Arias


PRIMERA ALEGRÍA

santo&seña No 11

-Mujer monólogo espejo: Imagen de portada, de Óscar Herrera Bermudez.

-Editorial. Sobre “la hegemonía de la banalidad”.

-El emperador tuvo miedo: Flóbert Zapata. Sobre Días aciagos, poemario de Julio César Correa Díaz. 

-Un escritor cercano al eclipse: Ángel Castaño Guzmán. Sobre Bajo la luna, novela de Eduardo Arias Suárez.

-Aldemar Medina y el otro nombre de las cosas: Hugo Hernán Aparicio Reyes. Sobre la vida y obra de Aldemar Medina Rodríguez.

-Papaya. Relato de John Saldarriaga.

-Los sonidos de la tempestad: Juan Felipe Gómez. Sobre Tempest de Bob Dylan.

-Los ene ene: Cindy Cardona Claros. Sobre Los escogidos, crónicas de Patricia Nieto.

-Colombia insurrecta: Ómar Ortiz Forero. Sobre Los bolcheviques del Líbano, de Gonzalo Sánchez Gómez.

-Caza de citas: Francisco Umbral, Andrés Trapiello, Ernesto Sábato, Paul Goodman.

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SEGUNDA ALEGRÍA

Musa Levis No 35

-El infierno existe:  Flóbert Zapata

-Acto de premiación del II Concurso de Poesía en Tiempos de Penuria-Caldas, Quindío y Risaralda.

-Poemas de Felipe Andrés Rendón Roncancio (Manizales), Ricardo Zapata Bonilla (Supía), Conrado Alzate Valencia (Riosucio), Jesús Gómez Ceballos (Santiago-Putumayo), Diego Alejandro Torres Rendón (Santa Rosa de Cabal), Nicolás Fernando Montoya Posada (Manizales).

-Fotografías de Eliana Morales Zuluaga (Manizales).

-Diseño: Guillermo Panesso Bonilla y Leandro Loaiza Largo.

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TERCERA ALEGRÍA

-Viaje a pie: Fernando González

-Qué grande este hombre, la Antioquia que me gusta, la Antioquia sin armas, la Antioquia de ideas, la que nos dará un presidente negro o indio, alguna vez estuvimos cerca, cuando parece más lejos llega de repente. Fernando González es un Toureau colombiano y Gonzalo Arango es un Whitman colombiano, no en el estilo sino en el espíritu. También tenemos escritores que se pasan del odio a la bastardía al amor a la bastardía. La motivación pare leer el libro se la debo al fervor con que mis parceros me hablaban de él. Cuánto aprendo de ellos, cada vez me confirman que mi juventud fue la edad media en la guerra fría. Lo que le gusta a ellos vale la pena. Van estos fragmentos del envigadeño.

-"¡Cómo desprecia el santo a la ciencia! 'YO SOY LA VERDAD´. La ciencia no puede ofrecer sino hipótesis débiles, y por eso es despreciada y ofendida por el Santo, por todos, por el hombre, pobre caña mecida por el huracán del miedo a la putrefacción, a la muerte elemental”.

-“Estamos sembrados a la patria y sus jugos deben nutrirnos. La grandeza no es posible sino absorbiéndola de la tierra. ¿Qué importan culturas extrañas? Pero en Colombia comemos lo que producen en otros suelos, importamos qué leer y quien nos preste dinero y nos lo gaste, y también importamos quién nos enseñe la biografía de Bolívar”.

-“Así es Colombia: aquí el que da a luz algo bueno, queda completamente virgen. Pero si se le hace un soneto al Nuncio del Santo Padre, al gran elector, colocan al poeta en la Legislación de París”.

-“…eres la única que puede entender la finalidad de este libro: describirle a la juventud la Colombia conservadora de Rafael Núñez; hacer algo para que aparezca el hombre echado para adelante que azotará a los mercaderes…”

 

Manizales, sábado 12/ene/2013

© Flóbert Zapata, enero de 2013

sábado, 12 de enero de 2013

DICES MAÑANA. Por Flóbert Zapata Arias

Dices Mañana. Llega mañana y vuelves a decirte Mañana. Lo harás el mes entrante y pasan los meses y no lo haces. El año entrante sí pero el año entrante tampoco. Así hasta que llega la hora de tu muerte desengañada y profundamente insatisfecha. ¿Qué era lo que querías, necesitabas hacer y postergaste hasta el final de tu pequeño infinito? La hora de perderle el miedo y el asco a la verdad y sentarte a conversar con ella.
 
©Flóbert Zapata Arias, enero de 2013

martes, 8 de enero de 2013

EL PAÍS MÁS FELIZ DEL MUNDO. Por Flóbert Zapata Arias


Colombia es el país más feliz del mundo. Jejejejeje. Lo anunciaron otra vez hoy. El país más feliz del mundo. Jejejeje. Qué chiste. Un chiste serio, que no se ríe, aunque le hagan cosquillas, aunque le den gas hilarante. Un chiste que no hace reír.  El país más feliz del mundo. El país de Sábados Felices. El presidente se alegra del honor de gobernar al país más feliz del mundo: "Golpe a los pesimistas: según última encuesta de Gallup Internacional los colombianos somos los más felices de todo el mundo ¿Qué tal?". También el presidente sabe de chistes. Jejejeje. El país más feliz del mundo. Jejejeje. El país de Domingos Felices. Para no parar de reír. Todo el tiempo echamos chistes y nos reímos. Nuestra vida es un chiste. Nuestro sueño es un chiste. Todo es un chiste. No pensamos, pensar daña la risa. El país más feliz del mundo. El país de Lunes Felices. Tampoco leemos, la cultura nos la dan RCN y Caracol. El país más feliz del mundo. Todo es risas. Todo es felicidad. Vengan a reír con nosotros. Nos sobra risa. Nos sobra felicidad. Nos sobran chistes. No tenemos ni una carie, nuestros dientes son blancos y no se nos ha caído ninguno, los odontólogos cerraron los consultorios y se fueron a vender tomates con delantal casa por casa. Nos llevamos toda la felicidad para nosotros y toda la risa y no le dejamos nada al resto del planeta. Vengan a ver al monstruo, al país más feliz del mundo. Vengan al circo. El país de Martes Felices. Vengan pronto. Abandonen sus amargos países.  No desaprovechen la oportunidad de ver al país más feliz del mundo. De copiar al país más feliz del mundo. De exigir una identidad igual a la del país más feliz del mundo. Quédense a vivir si quieren, hay felicidad para todos. Felicidad infinita. El país de Jueves Felices. Corran, que de pronto no les queda cupo en los aviones y los barcos. Afánense. Bienvenidos al país más feliz del mundo. El país de Miércoles Felices. Les regalamos presidentes para que hagan de sus países los países más felices del mundo. Les enseñamos a convertirse en los países más felices del mundo. Les damos la principal receta: una encuesta desalmada y abusiva que diga que sus países son los más felices del mundo. Jejejeje. El país de Viernes Felices. Somos felices por naturaleza. Las guerras aumentan nuestra felicidad. El dolor aumenta nuestra felicidad. La depresión aumenta nuestra felicidad. La carencia de oportunidades aumenta nuestra felicidad. La falta de justicia aumenta nuestra felicidad. Los muertos aumentan nuestra felicidad. El miedo aumenta nuestra felicidad. Nueve millones de indigentes aumentan nuestra felicidad. La palidez aumenta nuestra felicidad. El odio aumenta nuestra felicidad. La intolerancia aumenta nuestra felicidad. Qué le vamos a hacer. ¡Cómo rebelarnos a nuestro destino de ser el país más feliz del mundo! Ya lo habían anunciado ayer pero nos lo recuerdan para que no olvidemos ni por un momento que somos el país más feliz del mundo. Y lo anunciarán mañana. No sé por qué lo repiten tanto si de cosa probada se trata que somos el país más feliz del mundo. Nadie lo discute. ¿Quién discutiría una realidad tan palpable? El nombre Colombia es sinónimo de felicidad. Con sólo escuchar su nombre, extranjero, te sientes feliz. Claro que considera no venir, te puedes morir de felicidad y te gusta, lo sabemos, más la vida que la felicidad, no como a los colombianos, que nos gusta más la felicidad que la vida. Tenemos mucha felicidad aunque poca vida. Somos por ello el país más feliz del mundo. Jejejeje. El país más feliz del mundo. Jejejeje. El país más feliz del mundo. En serio. No me río más para que me crean. Pónganme gas hilarante y ni aun así me reiré.


La Carolita, lunes 7/ene/2013
© Flóbert Zapata, enero de 2013

sábado, 5 de enero de 2013

CREYENDO QUE PUEDE ESCAPAR. Por Flóbert Zapata Arias


No transige la madre: ella manda y tú obedeces. Cuando no quieres obedecer debes obedecer, cuando no necesitas obedecer debes obedecer.

De ella aprendes que lo importante en la vida es obedecer. Un día deduces que la vida sin obediencia ciega carece de sentido. Andas desorientado y sonámbulo sin quien te mande, te lleve de la mano, te cambie los pañales.

En etimología de lengua desaparecida madre significa Yo adjudico. Pero no le adjudicas al otro lo que él desea, ni siquiera se lo preguntas, supones que lo necesita, lo hieres si sugiere que no lo necesita.  Le adjudicas al otro sin que él te pida nada, sin que necesite nada, y si se niega a recibir lo matas. Con mayor delicia si se trata del hijo. ¿Qué es un hijo? Una debilidad a la que amas porque se deja matar y no se resiste.

Porque no quiere verte, el otro se va lejos, a recibir heridas extranjeras, a morir en vida donde no lo vean, creyendo que puede escapar al destino de morir a manos de la tradición.

 

La Carolita, oct/2012

©Flóbert Zapata Arias, enero de 2013

jueves, 3 de enero de 2013

FELICITACIONES ANA MARÍA. Por Flóbert Zapata Arias


Toreo: espectáculo en el que los humanos no contentos con comerse discretamente al enemigo, muestran a las multitudes cómo lo engañan, lo torturan, lo humillan y lo matan.
Que sepan los niños que lloran al verlo que no es nada lo que le hacen a un pobre toro en una plaza, comparado con lo que le hacen en el matadero. Vomitarían cada que recordaran que los filetes y las hamburguesas no nacen como las manzanas en las ramas o subterráneos como las yucas y las zanahorias. Que la historia comienza, como en cualquier dictadura, con la retención del toro, la inmovilidad en un  calabozo y un disparo de pistola neumática en la cabeza.
J. E. C. le ofreció a mi hermana entradas a una inductiva corrida de toros previa a la Feria, en la que enseñaban paso a paso el toreo. “Estoy en la puerta y la dejo seguir sin boleta, va con la niña”. La niña es Ana María, su hija, quien llena de nobleza declinó la invitación: “Gracias, mamá, más bien me invita a otra cosa, no me gusta ir a ver matar toritos”. Felicitaciones, Ana María.

(Fotografía: Ana María y Flóbert Zapata)

La Carolita, martes 1/enero/2013
© Flóbert Zapata, enero de 2013

martes, 1 de enero de 2013

SE LLAMA DESENCANTO. Por Flóbert Zapata Arias

(Del libro Después del colegio)
El 31 de diciembre es una fiesta pagana, dionisíaca, de renacer, de conciencia de la muerte del tiempo, de la necesidad de cambiar, del chance de otorgar perdón y de recibir aletas para nadar lejos.
Sin embargo, a la gente ahogada le dan, para curarla, de aquello mismo que la ahoga y ella lo agradece porque ha terminado adicta. Su ímpetu de sembrar en el pecho un nuevo mundo encontrará drogas y muros infranqueables y entonces mirará con más horror el futuro que el pasado. Se llama desencanto. Nacemos y morimos en él. Nos pagan para que abonemos sus raíces y, mientras lo hacemos, debemos cantar refinadas odas jubilosas. Ya en la casa, borrachos, escuchamos música popular  maldiciente y desenfadada.
 
La Carolita, martes 1/enero/2013
© Flóbert Zapata, enero de 2013